Para esta clase tuvimos que
inventarnos un cuento en el que aparecieran los siguientes elementos:
Un niño/a
Dos adultos
Un animal
Moraleja
MARTINA CONOCE LA LIBERTAD
Érase
una vez una niña que se llamaba Martina a la que le gustaba estar sentada y
observar los pájaros, los perros, los gatos de la calle… Cuando iba al pueblo
con su madre y con su padre, podía ver además de perros, gatos y aves, algún
burro, vacas pastando libremente o las cigüeñas del campanario. Pero Martina nunca
había visto animales como un elefante, un oso, monos o avestruces, así que le
propuso a su madre, Anna, y a su padre, Aimar, ir un día todos juntos al zoo.
Martina,
Anna y Aimar, a la semana siguiente, prepararon la excursión y se fueron al zoo
todos juntos. Martina estaba fascinada al ver tantos animales, le encantaban y
pensaba que era una injusticia no tener ninguno para cuidar ella. Al finalizar
la visita al zoo, Anna y Aimar le propusieron a su hija Martina que, si quería,
podía adoptar una mascota pero con la condición de que ella se tendría que
hacer responsable. Martina, por supuesto, dijo que sí, que cómo no se iba a
hacer cargo de ella y respondió que quería un ratón, que lo llamaría Amelio y
que lo querría mucho. Anna, Aimar y Martina salieron a buscar un ratón y lo
encontraron. Martina lo llamó Amelio, como había dicho, pero cuando pasaron los
días Martina se percató de que Amelio estaba triste; entonces, hablo con sus
padres y les dijo que Amelio había nacido libre y que lo encontraba triste
porque ahora estaba encerrado y que quería soltarlo, así que un día Martina,
acompañada de Anna y Aimar, decidieron devolverle la libertad a Amelio para que
fuera feliz. Martina estaba contenta porque había entendido que los animales no
se pueden encerrar. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.
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