UN PRÍNCIPE SIN CORONA
Érase una vez un príncipe al que
le gustaba mucho ir a caminar por el bosque. Todos los días daba su habitual
paseo matutino recorriendo los frondosos bosques de alrededor de sus dominios.
Un día, al adentrarse en el bosque, observó cómo una fila de mujeres y hombres
enanos caminaban con paso firme y decidido. Decidió ocultarse tras los árboles
para observar que era lo que hacían más aparte de caminar en fila. Tras un
breve periodo de tiempo, el príncipe acabó cansado y agotado de la pequeñísima
ruta y decidió volver a palacio para descansar y seguir con su habitual vida de
príncipe.
Pasaron los días y él seguía dando pequeños paseos solo y
aburrido, porque lo que de verdad le cansaba era la soledad de no tener a nadie
que le apreciara y le quisiera. Un día harto de tanta soledad, salió bosque
decidido a buscar a aquellas personas que alguna vez había visto caminar por el
bosque, y ¡qué suerte que se topó con ellas! Saludó y comenzó a contarles que
el salía todos los días solo a pasear y que estaba cansado de no tener a nadie
cerca que le apreciara, en ese momento uno de los enanos respondió:- No se
preocupe señor, puede venir con nosotros, sólo deberá ponerse ropa adecuada
para caminar por el bosque y, por supuesto, quitarse la corona. Al día
siguiente el príncipe salió preparado con su nuevo atuendo y sin su pesada
corona, fue al bosque con sus nuevos amigos y al caminar se dio cuenta de que
se notaba diferente…
0 comentarios:
Publicar un comentario